lunes, 25 de abril de 2011

El comerciante mexica

Fíjate Ixtlixóchitl que un pinche soldado de la Castilla me cambió un
grano de oro por un espejito. Él cree que me estafó, y se fue muy
sonriente pensando "¡qué indio más bruto!". Lo que no sabe es que
yo a ese pedacito de metal lo hubiera podido transar por cinco
guajolotes, mientras por el espejito, que aquí es una novedad, me
darán diez. ¿Quién dice que perdí, pues? 



 

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