lunes, 13 de junio de 2011

(29) Autoridades en la tele

- ¿Ya más tranquilo, Monseñor?
- Notablemente mejor, Eubolia. Esta mañana he hallado la reconciliación, en Nuestro Señor, que tanto anhelaba. El sacrificio rinde sus frutos, y con luces siempre nuevas...
- ¿Le sirvo su chocolatito?
- Desde luego. También enciende el televisor, es hora del noticiero.


- Sr. Alcalde, ¿qué opina del fallecimiento de Doña Lucrecia Zaldívar Batlló y Miramón?
- Estamos muy preocupados por la ola de inseguridad que llama a nuestras puertas.
- ¿Qué planes hay para volver a la normalidad?
- Mire Sr. periodista. Nos hallamos estudiando una estrategia integral que, en esta coyuntura, nos permita la recuperación del espacio público, para todas y todos. Los distintos órdenes de gobierno deberán coordinarse y coadyuvar, aportando su granito de arena para cumplir las tareas pendientes. En este momento histórico, debemos lograr los acuerdos y consensos cuyo compromiso transite a la eficiente gestión de una administración responsable.
- ¿A qué se deben estos problemas nuevos?
- Son muchas las tareas pendientes. No todos han entendido que juntos podemos, con una amplia  participación, mediante la sinergia emanada de los programas y proyectos en curso, situarnos en el camino correcto. Hay que hacer la tarea. Debemos emprender las reformas estructurales cuya estrategia integral supone la democratización y atención ciudadana que se requiere en esta hora de retos institucionales.
- ¿Con qué fines?
- Debemos tener claro que crisis también significa oportunidad. La ciudadanización del espacio público, con la participación colectiva, y sin caer en populismos trasnochados, nos podrá llevar a la creación de inmensas oportunidades para modernizar y darle sentido a los desafíos que representan una inversión de futuro.
- ¿Vamos bien, entonces?
- Sin duda. Estamos coadyuvando en el camino correcto. Juntos, podemos.
- ¿Alguna línea de acción que no pueda esperar?
- Desde luego. He ordenado la adquisición inmediata de dos mil fusiles automáticos, ochocientos chalecos antibala y un número similar de cascos para dotar a nuestras fuerzas del orden local. También he autorizado la compra de cincuenta vehículos blindados para uso exclusivo del personal municipal y de su familia directa. Comprenderá, Sr. periodista, que no podemos quedar en manos de quienes se oponen, delincuencialmente, a las nobles instituciones del estado.
- Muchas gracias por la entrevista, Sr. alcalde.


- Eubolia, apaga el televisor.
-  Seré bruta, pero no entendí ni papa... ¿Usted sí?
- ¡Por supuesto! Comunícame, rápido, con las oficinas municipales.
- En seguida, Monseñor.
 
 

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